Adiós al Valium, la pastilla que nos hacía “normales”

ROC00060Valium fue una de las primeras drogas psicoactivas para personas que esencialmente estaban bien.A través del marketing, su creador logro que se receten en un año 60 millones de frascos. Con el tiempo se fueron conociendo los efectos colaterales. Hoy, la planta donde se fabricaba originariamente cerró sus puertas.
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Adiós al Valium, la pastilla que nos hacía “normales”

No era graciosa, en realidad, pero todos se reían con la escena de la película de 1979 “Starting Over” (Comenzar de nuevo) en que el personaje de Burt Reynolds tiene un ataque de pánico en el área de mobiliario de Bloomingdale’s (relacionado con el terror ante la perspectiva de comprar un sofá).

“¿Alguien tiene un Valium?” gritaba su hermano mientras Burt hiperventilaba. El remate: todas las mujeres en la tienda buscaron en su cartera y sacaron un frasquito de pastillas.

Valium, que había salido en 1963, era el medicamento recetado más vendido en los Estados Unidos , con miles de millones de comprimidos azules o amarillos o blancos. Y fue una de las primeras drogas psicoactivas que se utilizaron a gran escala en personas que esencialmente estaban bien . Ahora que el gigante farmacéutico Roche anuncia que pronto cerrará la planta de Nutley, Nueva Jersey, donde se desarrollaron el Valium y su predecesor, Librium, es buen momento para preguntarse cuán revolucionarios fueron estos “sedantes menores” medio siglo atrás.

Fueron psicofármacos que nos dieron una nueva forma de matar a nuestros demonios internos para alcanzar una vida más feliz medicándonos.

¿Cómo hizo Roche para convencer a los médicos de que estaba bien ofrecer a sus pacientes una forma embotellada de serenidad ? ¿Cómo hicieron los médicos para persuadir a sus pacientes? ¿Y de qué forma el éxito de la empresa determinó nuestras actitudes colectivas respecto de lo normal frente a lo anormal, y las distintas modalidades disponibles para afrontar los altibajos de la vida cotidiana ?

Esencialmente, el marketing. Librium resultó un primer acto fantástico, que le enseñó a Roche cómo vender una droga psicoactiva a médicos de pacientes saludables que simplemente necesitaban alguna cosita para calmar sus nervios . Para cuando llegó Valium, Roche estaba listo para dominar la cancha.

En 1974, en Estados Unidos se extendieron casi 60 millones de recetas de Valium.

En tanto Valium se hacía famoso por estar en el botiquín de todos, también se hacía famoso por arruinar vidas. Elizabeth Taylor dijo que era adicta al Valium más whisky Jack Daniel’s en particular. El veneno personal de Elvis Presley era el Valium mezclado con un repertorio surtido de otras prescripciones. Y Karen Quinlan, la joven que languideció en un estado vegetativo crónico mientras sus padres llegaban hasta la Suprema Corte de New Jersey luchando por el derecho a desconectarle el respirador artificial, cayó originalmente en coma por una combinación de Valium y gin.

Roche cierra ahora sus oficinas de New Jersey y proyecta abrir una planta de investigación más pequeña en Manhattan a fines de 2013, como parte de una ola que podría llegar a transformar a Nueva York en una meca de la biotecnología. La transición de la empresa nos recuerda un fenómeno que se ha vuelto tan común que ya ni siquiera lo consideramos extraño: el logro contradictorio, utilizando drogas para sentirnos más nosotros mismos, de una normalidad inducida artificialmente.

Publicado en N E W Y O R K T I M E S

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Lic. Guillermo Vilaseca

Lic. Guillermo Vilaseca

Guillermo Vilaseca es Licenciado en Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Terapeuta EMDR, Psicodramatista y Psicólogo Social. Escribió el Libro: Por qué los hombres no entendemos a las mujeres, publicado en 2013 por Ediciones B en Argentina y en 2014 también en México.

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