Diferencias entre varones y mujeres en el pasaje a la segunda mitad de la vida

 


Los niños del jardín de infantes saben que las nenas se diferencian de los nenes por el “pito” y otras cosas, pero Neugarten halló que también en la mediana edad los varones son diferentes de las nenas. Primero, las mujeres se definen a sí mismas con conceptos tomados de la vida familiar: “Tengo ya dos nietos” o “todavía estoy soltera”. En cambio los varones (no es sorprendente) definen su conciencia de la mediana edad en relación a su vida laboral: “Acepté este nuevo empleo porque sentí que, a mi edad, si rechazaba esta propuesta no habría otra” “Por primera vez un practicante me llamó doctor y no por mi nombre de pila, no solo eso, hasta se adelantó a abrirme la puerta del consultorio”.

Otra notable diferencia reside en la sensación de libertad que experimentan las mujeres, frente a la sensación de carga y de rutina vivida por los hombres. Mientras una mujer dice: “Llegué a una edad en la que sé que soy capaz y quiero concretarlo. No pensé antes en eso, es una sensación nueva y maravillosa”; dice un varón: “Estoy agradecido porque mi salud me permite continuar trabajando. A los cuarenta y siete y con dos hijos en la universidad, no me queda más remedio que seguir activo”.

El contraste entre las vivencias de los dos sexos queda bien demostrado por esta afirmación de un profesor de historia: “Sospecho que tengo envidia de mi mujer. Empezó a cursar la maestría después que los muchachos crecieron, y se le abrió un nuevo universo. ¿Y yo? ¿Qué me queda?, todo lo que tengo por delante es escribir un nuevo libro, y luego otro y otro…”

El artículo de Neugarten termina en tono optimista. Las vivencias del paso a la segunda mitad de la vida se caracterizan, según sus entrevistados, por la sensación de control y seguridad, el sentimiento de que “esa película ya la vi” Los entrevistados emiten frases como “quiero sentirme joven pero no quiero ser joven. No renunciaría por nada del mundo a esta sensación de autoridad e independencia, a mi capacidad de ser espontánea en mis relaciones con la gente y a la seguridad en mí misma que proviene de la experiencia adquirida” “Sé que es lo que funciona y como aprovechar el tiempo, y como alejarme de las personas que lo desperdician. Siento que tengo ventajas gracias a la edad a la que llegué”. Una de las entrevistadas describió así sus sentimientos al llegar a la mediana vida: “Es como si me hallara ante dos espejos, en uno se refleja la imagen de mi madre, en el otro la imagen de mi hija, y yo siento que soy la combinación de lo mejor de ambas”.

Fragmento de CUANDO EDIPO CRECIO   – pag. 195/196 de Daniel Becker

 

El Viernes 13 de Abril a las 12.30 hs en el espacio ReciclARTE (Julián Alvarez y Juncal), se realizará un encuentro informativo con inscripción previa para todos aquellos varones que deseen intercambiar y compartir junto a otros, inquietudes, expectativas, sus crisis y reflexiones acerca de la vida cotidiana.
El Lic. Guillermo Vilaseca, coordinador de los grupos, propone un espacio descontracturado ideado especialmente para la interacción de hasta 12 participantes que aspiren a mejorar su calidad de vida. Para informes e inscripción comunicarse a +54 11 4804 5811 ó por mail a vilaseca@retina.ar.

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Lic. Guillermo Vilaseca

Lic. Guillermo Vilaseca

Guillermo Vilaseca es Licenciado en Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Terapeuta EMDR, Psicodramatista y Psicólogo Social. Escribió el Libro: Por qué los hombres no entendemos a las mujeres, publicado en 2013 por Ediciones B en Argentina y en 2014 también en México.

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