Las neuronas, a la manera de un gran “personal trainner”

El famoso “mens sana in corpore sano” es utilizado para la promoción de la práctica física e intelectual equilibrada de las personas. Más allá del proverbio, pasamos nuestra vida usando mente y cuerpo de forma constante y coordinada (inclusive, durante el reposo).

Los estudios neurocientíficos han permitido conocer más sobre cómo se desarrolla esa íntima relación.

La complejidad de movimientos que hemos desarrollado los seres humanos es reflejo de una densa red de neuronas que, en nuestro cerebro, se encarga de planificar y ejecutar un gran abanico de acciones, organizando la activación secuenciada y prolija de cada uno de nuestros músculos. Esta capacidad es adquirida progresivamente a lo largo de la vida: los bebés deben primero lograr perfeccionar los movimientos más groseros, tales como caminar, hablar y alcanzar objetos; en cambio, a medida que crecemos, logramos diseñar y ejecutar planes motores mucho más delicados, como la capacidad para escribir y tocar instrumentos. Tal es la armonía que logra nuestro sistema motor que, a pesar de los impresionantes avances tecnológicos, la robótica no ha logrado aún imitar la sutileza de nuestros movimientos y la plasticidad con la que adquirimos nuevas habilidades.

En este proceso, la práctica y la experiencia resultan esenciales. También lo es la observación de quienes nos rodean, pues se han descubierto neuronas motoras que se activan frente al movimiento de los demás.

Estas son las neuronas espejo, cuya función sería la de activar programas motores en nuestro cerebro en base al movimiento de los otros . De hecho, estudios con neuroimágenes funcionales demostraron que existe una superposición en la activación cerebral del que realiza un movimiento y del que lo observa. La repetición de secuencias específicas también es importante en el acto motor, puesto que permite a nuestro sistema nervioso ir ajustando los movimientos.

Los deportistas nos aportan evidencia de esto . En un estudio reciente, se pidió a jugadores profesionales de básquet que vieran fotos de otros jugadores en el momento en que lanzaban la pelota al aro. Y se comprobó que su capacidad para predecir si la pelota entraría o no era mucho más alta que la de otros participantes que no eran jugadores.

Claro que la capacidad para moverse no es única del ser humano: la gran mayoría de las especies animales requieren de un sistema nervioso que les permita realizar movimientos. Un ejemplo paradigmático es el de las ascidias, unos animales marinos evolutivamente muy antiguos que pasan gran parte de su vida desplazándose hasta encontrar una roca sobre la cual asentarse; al lograr el objetivo, digieren su propio sistema nervioso porque ya no le es necesario .

La importancia de una red neuronal intacta para alimentar nuestros movimientos se pone de manifiesto también en distintas patologías . En la enfermedad de Parkinson, por ejemplo, la rigidez, la lentitud de los movimientos y los temblores reflejan la afectación de estructuras que se encuentran en la profundidad de nuestro cerebro: los ganglios basales, un conjunto de núcleos de neuronas que cumplen un rol fundamental en el movimiento y su armonía. En la Esclerosis Lateral Amiotrófica se van degenerando las neuronas motoras, lo que conlleva a una parálisis progresiva.

Por ello, uno de los grandes desafíos de las neurociencias clínicas en la próxima década es intensificar el desarrollo de programas de tratamiento y rehabilitación que permitan, desde un abordaje interdisciplinario e integrando las nuevas tecnologías, aprovechar la plasticidad de nuestro cerebro a fin de contrarrestar los déficits motores que se asocian a enfermedades neurodegenerativas, vasculares y traumáticas.

Y así, que el desarrollo científico siga persiguiendo el fin de que mente y cuerpo sean cada vez más sanos.

 

POR FACUNDO MANES, NEUROLOGO* http://facebook.com/facundomanes

Director del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro. Presidente del Grupo de Investigación en Neurología Cognitiva de la Federación Mundial de Neurología.

 

 

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Lic. Guillermo Vilaseca

Lic. Guillermo Vilaseca

Guillermo Vilaseca es Licenciado en Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Terapeuta EMDR, Psicodramatista y Psicólogo Social. Escribió el Libro: Por qué los hombres no entendemos a las mujeres, publicado en 2013 por Ediciones B en Argentina y en 2014 también en México.

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