ActividadesGeneralGruposPsicodramaReflexionesVarones

LA CLÍNICA PSICOLÓGICA ONLINE EN TIEMPOS DE PANDEMIA – Limitaciones. Posibilidades. Estrés. Interrogantes.

slots 4rabet

LA CLÍNICA PSICOLÓGICA ONLINE EN TIEMPOS DE PANDEMIA – Limitaciones. Posibilidades. Estrés. Interrogantes.

Charla por Zoom a cargo del Lic. Guillermo Vilaseca (Psicólogo UBA)

Podes escucharla en  https://youtu.be/n1Xas4ZSrCQ

Reflexión sobre el trabajo de reciclado personal/profesional que los psicólogos necesitamos transitar en esta época de pandemia, aislamiento y distanciamiento social.
Un tiempo de encuentro para la reflexión colectiva con profesionales de encuadres diversos, ocupados en la eficacia de la clínica cotidiana.
Dispuestos a repensar los dispositivos, los distintos canales posibles, las diversas maneras de iniciar los encuentros con los consultantes, las maneras de pautar el aquí y ahora a la distancia, el manejo del tiempo, los silencios, las palabras, los tonos, las imágenes, los gestos. La novedad de incorporar la propia imagen en la escena, que el paciente también esté en contacto permanente con su imagen durante el encuentro, la inclusión de aspectos de ámbito de quien me consulta así como del espacio desde el cual me comunico, el vínculo con la computadora o el teléfono y tantas otras variables que nos van surgiendo como significativas en este camino.

Para trabajar este reciclado personal/profesional te ofrezco:

Un tiempo de encuentro para la reflexión colectiva con profesionales dispuestos a repensar los dispositivos, los distintos canales posibles, las diversas maneras de iniciar los encuentros con los consultantes, las maneras de pautar el aquí y ahora a la distancia, el manejo del tiempo, los silencios, las palabras, los tonos, las imágenes, los gestos. La novedad de incorporar la propia imagen en la escena, que el paciente también esté en contacto permanente con su imagen durante el encuentro, la inclusión de aspectos del ámbito de quien consulta así como del espacio que defino como mi «consultorio virtual», el vínculo con la computadora o el teléfono y tantas otras variables que nos van surgiendo como significativas en este camino

Focalizamos la conversación de casos desde una mirada inclusiva y dispuesta al enriquecimiento que nos ofrece aceptar la diversidad desde una perspectiva creativa, innovadora y curiosa. Cada caso será considerado como una oportunidad de investigación y aprendizaje colectivo.

Queremos jugar y asumir el protagonismo que nos ofrece la vida personal y profesional. 

Animarnos al humor y la poesía.

Dale que repensamos juntos y re calculamos los caminos a transitar, así como las maneras de andar.

Fundamentos de la propuesta:

Los profesionales de la salud psicológica tenemos la posibilidad de seguir vinculados con buena parte de la población con la que veníamos trabajando vía internet o teléfono. 

También surge la necesidad de asistir a todos aquellos que lo requieren a partir de los efectos que el distanciamiento social genera. Los temores a la enfermedad, al contagio a la muerte son moneda corriente. El quedarse en casa, la restricción de los encuentros, así como la imposición del encuentro permanente con los convivientes, el encierro, las tendencias al alcohol, a la comida, a las medicaciones que son utilizadas como anestésicos emocionales, etc son sólo algunas de las conductas que afloran ante la irrupción de sensaciones muy incómodas que se tornan intolerables, angustiosa, desesperantes, etc, a más de otros múltiples y diversos efectos que la pandemia tiene para cada cual.

El trabajo a distancia es posible y ha demostrado su eficacia. En general algún paciente que migró y quiso sostener el vínculo profesional me llevó a hacer un aprendizaje sobre las posibilidades del trabajo psicológico a distancia. Primero fue el teléfono, luego incorporamos el fax, para seguir por el mail y todos los diversos canales que nos fue ofreciendo Internet. 

Estas personas que, tanto por trabajo, por estudio, por amor o por múltiples decisiones vitales de todo tipo se vieron privadas de asistir al consultorio convencional, plantearon sostener el vínculo más allá de la presencia de los cuerpos en un mismo ámbito. Así fuimos descubriendo que lo esencial de esa relación no pasaba por estar presentes en el mismo lugar sino por estar comunicados.

Quienes protagonizaron las diversas diásporas que alejaron del país a tantos argentinos, como los múltiples traslados que trajo la globalización ya no tuvieron que asumir el costo de cortar el vínculo terapéutico. 

Descubrí junto con ellos que podíamos sostener el vínculo en el marco de otros canales de comunicación. Que alojar en el encuentro sin el aspecto presencial es posible.

Sin duda, requiere de cierta creatividad para garantizar la eficacia de los procesos. En este sentido es justo recordar lo que podríamos considerar la prehistoria de este desafío: el haber mantenido vínculos por cartas escritas de puño y letra. Ese dispositivo de comunicación tan eficaz durante tantos años tenia incorporado el tiempo de espera como parte del proceso. Qué maravillados estuvimos cuando ese tiempo se fue acortando hasta llegar a la inmediatez del mail o la instantaneidad actual del WhatsApp, telegram, etc.

Mucho hemos aprendido de la correspondencia entre Sigmund Freud, sus pacientes y sus colegas, así como de los diálogos epistolares de tantos otros intelectuales, estadistas, artistas, etc.

En esta época internet nos permite el encuentro a partir de la voz, las palabras y también la imagen con los pros y los contras que a esta altura ya estamos debatiendo.

Ahora bien, estas prácticas por estos nuevos canales requieren poder sostener los principios teóricos/ técnicos de los encuadres en que cada profesional ha elegido capacitarse y especializarse, pero en el marco de las limitaciones y posibilidades que implican estos canales de comunicación.

De alguna manera este proceso de adaptación no es una novedad. Quienes se hayan formado en universidades de carácter eminentemente teóricas y por cuestiones laborales se hayan insertado en centros de salud, hospitales, sanatorios, escuelas, fábricas, empresas, o cualquier otro tipo de institución, han tenido que rediseñar los dispositivos teóricos aprendidos. De cada una de esas prácticas concretas surgieron especializaciones producto de la contextualización de los diferentes marcos referenciales al ámbito de inserción y a la realidad socio política y económica imperante en el contexto. 

La situación actual es similar. Necesitamos sostener los axiomas fundamentales de nuestras prácticas a través de los múltiples canales que nos ofrece Internet y de los cuales dispongamos tanto nosotros como los destinatarios del servicio

Tu consulta es bien venida👇

📞 +5491155787125

Un comentario en «LA CLÍNICA PSICOLÓGICA ONLINE EN TIEMPOS DE PANDEMIA – Limitaciones. Posibilidades. Estrés. Interrogantes.»

  • Me resultó interesante cómo está planteada la necesidad del tratamiento. No es sólo «seguir» de otra manera, no es imponerle al paciente un deber. Es continuar con la multiplicidad de situaciones nuevas que van surgiendo en la pandemia.
    También sirve la reflexión de que no es la primera vez que el pss. se adapta a nuevas realidades. El otro día escuchaba a una colega decir que «el psicoanalisis no sirve si no se paga». Si bien sigue presentando una complejidad el no pago en la sesión del consultorio, hay todo un recorrido de la práctica en ámbitos diferentes-como se relata aqui- que hace que esa sentencia resulte muy rígida y muy de otro siglo.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *