Grupo Psicodrama. Multiplicación dramática. Teatro espontáneo

Interesado por el psicodrama y lo grupal he participado en el último año tanto de Jornadas, Congresos, Encuentros como de charlas, intercambios y discusiones con colegas/amigos. La pregunta por la vigencia de los grupos y el sentido de una concepción psicodramática se instala.

Suelo escuchar : “ya no atiendo grupos”, “es muy difícil tener un flujo de trabajo como para agrupar”, “la gente quiere tratamientos individuales”,” vamos a tener que implementar el trabajo con grupos ya que no damos abasto con la lista de espera”.

Me pregunto: ¿cómo es pensado el grupo?, ¿cuál es la perspectiva desde la cual cada uno concibe agrupar?.

Recuerdo: en mi práctica cotidiana co-coordino tres grupos terapéuticos y talleres de co-visión , coordino grupos de varones, talleres de reciclado, de escenas temidas y de multiplicación dramática y enseño psicodrama en grupos. También formo parte de un grupo autogestivo de investigación en teatro espontáneo -GATE- .

Dudo: ¿cómo contar la experiencia propia sin dejar de reconocer que este es el modo en que logramos desarrollar la tarea, para siempre/por ahora, a partir de cómo somos y del “entre” que gestamos, sin generar la ilusión de que esa es “la manera de actuar”?.

Me cuestiono.

¿Hoy, el encuentro con otro me completa?. ¿Me complementa?. ¿Me confronta con lo diverso, lo distinto?.¿ Percibo amenazada la posibilidad de una identidad?. ¿Me contrasta con estados en devenir?. ¿El otro me da seguridad o incertidumbre?. ¿Hay encuentro total?

Transito.

En el espacio:” Ana Quiroga charlando con Hernán Kesselman” de las III Jornadas de Homenaje al Dr. Enrique Pichon- Rivière (1), en Octubre de 1996, nos empapamos de replanteos respecto de lo grupal.

En el X Congreso Brasilero de Psicodrama (2), de Noviembre de 1996, un conjunto de psicodramatistas integrantes de grupos de Teatro Espontáneo nos utoconvocamos. Descubrimos que todos pertenecíamos a compañías (3) surgidas como reuniones de profesionales interesados en investigar nuevas alternativas de organización, producción, devenires del liderazgo, la solidaridad y la confianza grupal. Todas ellas se han integrado en los últimos cinco años y están conformadas por entre 5 y 10 personas. Hemos tomado como partida la idea del Teatro Espontáneo concebida por J.L. Moreno (4) en sus inicios y en cada grupo se ha gestado un dispositivo diferente.

También, en noviembre de 1996, el XII Congreso Lationamericano de Psicoterapia Analítica de Grupo (5) se estructuró con la consigna de producir y mostrar grupalmente intentando estimular el compartir y el diálogo entre colegas. Nos hizo más conscientes de las producciones grupales que venimos desarrollando. Puso en evidencia ciertas dificultades para replantearse los protagonismos, tolerar el no protagonismo y posibilitar estares de otro orden.

El I Congreso Iberoamericano de Psicodrama (6), realizado en Salamanca -España- en febrero de 1997, fue otro intento, desde la concepción de la organización, de dar cabida a una producción grupal a partir de una estructura en red de las instituciones co-convocantes.

Reflexiono.

De protagonismos y protagonistas. En qué medida la elección de un protagonista en un grupo puede ser vivida como la selección del hijo preferido e instalar situaciones de rivalidad, celos, envidias, despliegues narcisistas. Shows de conductores y streepers cómplices ante públicos conmovidos y apabullados en cajas de resonancia del malestar contextual, del “sálvese quien pueda”, hecho texto en el grupo.

Desrostrización y descentramiento. ¿Cómo circular por los bordes y no robar cámara?. Ser partero. Ocuparse de gestar climas, caldear y caldearse. Viajar desplegando un campo de metaforización que amplíe el horizonte de interrogación del conductor y de los integrantes del grupo. Favorecer maneras de conectar con la multiplicidad, vías de acceso al acontecimiento.

En su artículo: “Las Madres de Plaza de Mayo y su lucidez indeclinable”(7), la Lic. Cintia Ini de Sapollñik toma el concepto de acontecimiento según Badiou (8). Lo describe como un acto que surge de manera inesperada. Implica una novedad radical, es una ruptura en la cual ya lo anterior no puede sostenerse tal cual era. Surge de una situación pero desde ella misma no es calculable, no viene de un encadenamiento de hechos de los cuales se espera un desenlace determinado, remite más bien a los posibles de la situación. Surge desde algún vacío que toda situación contiene pero queda fuera de las leyes regulares de la misma. Nombra el vacío en tanto nombra lo no sabido..

Considera cuatro campos del acontecer humano desde los cuales pueden surgir tales acontecimientos: El Arte, el Amor, la Ciencia y la Política

Nombra dos dimensiones desde las cuales los acontecimientos profundizan su significación y trascendencia: fidelidad y verdad.

La fidelidad reside en la decisión y el coraje de extraer todas las consecuencias que produce un acontecimiento, ser fiel a esa radical novedad, no desentenderse de ella. Implica moverse en la situación según el acontecimiento, que al estar fuera de las leyes previas, obliga a inventar una nueva manera de ser y de actuar..

Denomina verdad al proceso real que esa fidelidad produce en la situación. El proceso de verdad es un agujero en los saberes instituídos. Ante el vacío producido por una verdad, el sujeto es afectado de angustia o terror, reapropiables por el coraje.

Retomo.

Con la intención de compartir/dialogar a continuación mencionaré algunos párrafos de textos que describen e interrogan experiencias recientes en clínica grupal, supervisión/covisión y teatro de la espontaneidad. Son fragmentos de piezas del rompecabezas de hipótesis en el camino de “estar coordinador”.

En: “Una clìnica grupal psicodramática templada en tiempo de crisis”(9) con la Lic. Ana Rothman decíamos: …”Las patologías narcisistas constituyen el daño psicológico predominante de esta época. La posibilidad de no quedar inscriptos en anacronismos plantea cómo es posible generar un dispositivo grupal de abordaje y tratamiento, descontaminado del criterio de terapia individual en grupo como práctica de segunda, creando una instancia que recupere el valor de las diferencias, la riqueza de lo múltiple, lo divertido de lo diverso, el sostén solidario de la red de subjetividades, la potencia heurística del grupo como dispositivo.

Sin duda que la inquietud e inseguridad que impregna el clima del consultorio recrea el clima reinante a nivel social, inmersos en una creciente crisis económica y política con desempleo, aumento de la violencia, la corrupción y la impunidad, que van minando y destruyendo la red vincular del tejido social (…)

(…) Desde ahí nos preguntamos: ¿cómo crear un acontecimiento que posibilite salir de la pasividad y la parálisis, frente a la situación de incertidumbre, confusión y caos reinante?.

¿Qué hacer?. En principio tomar el contexto hecho texto en el grupo y desplegar la incertidumbre, la confusión, el caos, la inseguridad y apuntar a una psicoprofilaxis para el cambio. Inmersos en la urgencia, revalorizar el tiempo de la espera. Aprender a crear una estructura de demora. Evitar la acción compulsiva. Posponer la solución imperativa. Abrir la posibilidad de problematizar y percibir los sentimientos y sensaciones en juego. Trascender lo anecdótico. Despreocuparse de entender inmediata y totalmente. Crear condiciones de confianza y seguridad que nos permitan, con y en el grupo, transitar y vivenciar las más diversas situaciones críticas: recreadas, amplificadas, deformadas, transformadas a partir de escenas aportadas por los diferentes integrantes (…)

(…) Grupo entendido como acontecimiento potenciador de afectaciones. Como lugar para poder compartir con otros el sentimiento de confusión, la posibilidad de “estar perdidos”. Posibilidad valorizada como un paso necesario para acceder a lo nuevo, a lo desconocido, a un momento, en fin, inherente al proceso creativo.

Pero, reunirse en grupo, por sí sólo no alcanza como acontecimiento. Plantear un dispositivo grupal en un marco que precipite hacia relaciones diádicas, es un acto que podrá servir tanto para confirmar su sentido como su inviabilidad. Por ello es fundamental puntualizar algunos aspectos específicos de la escenografía que consideramos necesaria y que cuestiona, y replantea elementos claves del dispositivo grupal.

En primer término, el lugar del coordinador está lejos del lugar del padre autoritario. Este es poseedor de la palabra y de la verdad. Aquel, se caracteriza como lugar de la escucha, de la interrogación. El coordinador es sostenedor del silencio, para que se oigan sus sonidos, generador de las condiciones y articulador de una fratria, posibilitador del juego dramático, puesta en escena de la mirada de cada uno, atento a pesquisar y puntuar desvíos, lapsus, diferencias, cortes, no tanto a lo que se dice, sino a cómo se lo dice y desde dónde (…)

(…) Múltiples escenas se despliegan a lo largo de las sesiones. Múltiples personajes, reales e imaginarios, son recreados por los protagonistas que, al elegir entre sus compañeros a los yo-auxiliares, quienes ocuparán diferentes roles, se permiten -y les permiten- ir accediendo a otras perspectivas, otros posibles ángulos desde donde sentir, mirar, pensar ,en suma, vivenciar las escenas.

Consonancias y resonancias. Asociación en escenas. Multiplicación dramática. Un flash, una imagen, una instantánea se multiplican, abriéndose a algunos de sus múltiples sentidos. Esto posibilita trascender la anécdota, la leyenda conocida y repetida y salir del círculo asfixiante, de la única y propia versión, del espejo narcisista, de la Verdad.

(…) Multiplicación dramática no considerada como una técnica, sino como una nueva forma de pensar el dispositivo grupal (…) Multiplicación dramática entendida en un nivel como líneas de desarrollo, rizomas, raíces de raíces, historias, no una historia central, historias que se entrecruzan vertiginosamente y que producen flujos, cortes (…)

Nos planteamos distintas modalidades de trabajo y de horizontalización, sin soslayar lo singular de la verticalidad. En consecuencia destacamos ciertos ejes que van guiando nuestra tarea. Uno de ellos es la interrogación, tanto a nivel de nuestras intervenciones como coordinadores, como en los participantes. Frente a lo sentencioso, a lo afirmativo, a las certezas, proponemos el cuestionamiento, la duda, la desconfianza enriquecedora.

(…) Privilegiamos el cómo: cómo lo viven, cómo lo sienten, cómo lo imaginan, cómo les resuena, vía regia para dar lugar a la escena asociada que permite focalizar en el conflicto nuclear. Conflicto que es explorado a nivel del protagonista y amplificado, desglosado, desmenuzado, a través de la multiplicación dramática. Se abren diversas versiones, se reconocen distintas visiones, se registran diferentes perspectivas, ritmos, intensidades, incluidas en la escena inicial. De este modo se da lugar a que todos trabajen en cada sesión dramatizando, recreando, algún aspecto de la propia conflictiva vincular.

El momento de compartir no pretende dar cuenta de la totalidad de la experiencia vivida. No apunta a cerrar, sintetizar, ni unificar. Es un momento más del devenir del proceso terapéutico en que se resaltan ciertas interrogaciones, se puntúan caminos recorridos, se divisan nuevos puntos de llegada, que a su vez son en ese mismo momento nuevos puntos de partida…”

En “Control, Supervisión, Covisión” (10) con la Lic. Ana María Rothman reflexionábamos: “…El dispositivo de Covisión , en tanto lenguaje compuesto de perceptos, afectos y bloques de sensaciones, pone en juego al arte, la ciencia y la filosofía, como formas de atravesar el caos.

Posibilita la experiencia de trascender los límites identificatorios, el tiempo y el espacio abriendo a procesos terciarios multisignificantes, transtemporales, campos de fuerzas de posibilidades múltiples.

El dispositivo comprende diferentes momentos: script con presentación del caso, caldeamiento inespecífico, elección del terapeuta/protagonista, elección del director, dramatización de la escena mostrativa, multiplicación dramática, momento del compartir y finalmente lectura de la crónica. Apunta a la terapia del rol profesional.

Aprender a transitar el caos, adquirir cintura y flexibilidad, aprovechar el desequilibrio para fugar hacia nuevos estados y fundar otro equilibrio; no quedar fascinados y capturados por una única versión de la historia, un repertorio restringido de máscaras, prisioneros de la ilusión de una identidad única.

Aprender a descentrarse, enriquecernos con el malentendido, preguntar desde el no saber, el no entender, ponerse con el otro en su lugar, repetir lo del otro con la propia diferencia.

Compartir un pool de capturas por resonancias mutuas, multiplicar líneas posibles de salida, componer un puzzle de fractales diagnósticos.

Elaborar a través del juego y la ficción. Dejarse atravesar por los afectos, poder pensar y darle cuerpo a la teoría…

… Ya en el guión empieza la descaptura al traer una escena profesional escrita, concisa, novelada, que transmite no solo por lo que dice sino por cómo lo dice: tono, clima, estilo.

La elección de un colega para que recree la escena desde el lugar de terapeuta/protagonista contribuye a romper con la visión monocular incluyendo tanto la palabra como el cuerpo. Cuerpo escénico afectado a su vez por el particular estilo de conducción del correspondiente director.

La posterior multiplicación dramática rompe el discurso molar y abre a la experimentación de la molecularidad, en que distintos fractales de la escena original son captados y amplificados por la diversidad de componentes del grupo en el lugar de público.

El cronista, en tanto memoria escrita, relata lo acontecido en la experiencia y en ocasiones, agrega un texto a modo de multiplicación literaria…

… Lejos del observador mero espejo de la realidad objetiva, -propio del paradigma positivista- se trata de un cronista, sujeto creador, inseminador de metáforas, abierto a otros estados sensibles más allá de las representaciones…”

Maria Alicia Romaña plantea en: “Del psicodrama pedagógico a la pedagogia del drama” (11) “…En el psicodrama el grupo se estructura, se conoce y se reconoce en la misma proporción en que dramatiza, produce y crea…

…El teatro espontáneo es una creación colectiva que tuvo origen en Viena hacia 1920 por iniciativa de J. L. Moreno con la intención de restituir la creatividad y la vitalidad a las relaciones y roles sociales. Se trata de la escenificación de situaciones que surgen por una motivación espontánea o sea sin un derrotero previo, es decir sin autor en el sentido tradicional, ni tampoco necesariamente un grupo de actores. Todos los participantes pasan a ser actores si fuera necesario, estando disponibles también para ser autores y narradores…

…El teatro espontáneo nos da a su vez condiciones de trabajar, en una dimensión estética, nuestra historias personales o experiencias ajenas. Esto crea una distancia confortable en relación a nuestra persona privada sin temor a perder por eso el sentido del compromiso y la responsabilidad…”.

En “Teatro Espontaneo” (12), la Lic. Cida Davoli reflexiona: “…En un esfuerzo por rescatar los orígenes teatrales de la obra Moreniana, Moisés Aguiar, comenzó a usar el término Teatro Espontáneo para designar un determinado procedimiento para trabajos en grupo. Inclusive, denomina su escuela: “Compañía de Teatro Espontáneo”…

…En Teatro Espontáneo el conflicto es improvisado por los actores, público y director presente en el espectáculo…

… el público es el que hace el espectáculo. El/los autor/es o actor/es y el público crean y muestran una historia. Esta historia inspirada en la vida real de algún participante, en su fantasía o en alguna situación ficticia siempre es una metáfora de la realidad. Por eso mismo la consideramos una revelación de la realidad…”.

Finalmente Hernán Kesselman y Eduardo Pavlovsky en “La Multiplicación Dramática un quehacer entre el arte y la psicoterapia” (13) sostienen que: “…Es el pasaje a Lo Grupal (más allá de individual versus grupal) y el problema de la producción de subjetividad, singular y colectiva, -como nivel de análisis- uno de los conceptos que más caracteriza la evolución de nuestro pensamiento en estos veinticinco años…

…Instrumentamos la exploración de un inconciente a ser desplegado, a producir, antes que un inconciente producido y por descubrir verticalmente en cada sujeto. En lugar de hacer teatro o música fuera de lo profesional, comenzamos a jugar con ello para superar las aduanas entre lo artístico y lo científico, dándole preponderancia al fenómeno creativo…

…Tanto en teatro como en psicoterapia, un autor presta su texto escrito para que otros mediadores -actores, colegas, director- inventen desde su propia subjetividad otras escenas, otras intenciones, hasta otras particularidades y sentidos en los personajes. No es otra obra, es la misma obra deformada, atravesada, pero conservando aún su singularidad. El texto no se reescribe, pero se reinscribirá desde múltiples sentidos aprisionados en el texto original…

…La creatividad exige la tolerancia del sin sentido y el coordinador acepta el desafío de jugar a ser el creador, permitiendo entonces el máximo registro de conexiones grupales posibles y de escenas que sean sólo líneas a representativas…

…Transforma el grupo, no sólo el terapeuta. Transforma la síncopa de pausas, velocidades y articulaciones de los ritmos vinculares, y no sólo las intervenciones esclarecedoras del conductor. Transforma la multiplicación imprevista de leyendas y nuevas historias y no sólo la obsesión por entender de una buena vez el origen de cada una. Transforma el acto de salir a multiplicar antes que la actividad pensante que pergeña el argumento de la escena, la línea de fuga se da en el entre de esos momentos y espacios. Transforman el texto y el contexto dramático en su proceso antes que el significado final de las escenas. Transforma la música, el ritornelo de entusiasmos del goce estético en el arte de curar, antes que la letanía de aflicciones a contener…”

Sin intentar una conclusión, pretendiendo contagiar una inquietud, invito a continuar, ampliar, sostener, multiplicar, escenificar estos interrogantes.

Agradezco las lecturas, comentarios, sugerencias y el continuo apoyo de mi amiga y colega Ana Maria Rothman.

Guillermo Augusto Vilaseca

(1) I Jornadas Lationamericanas de Psicología Social. III Jornadas de Homenaje al Dr. Enrique Pichon- Rivière. “Subjetividad y procesos sociales en la actualidad”. Realizadas del 24 al 27 de Octubre de 1996.

(2) X Congreso Brasileiro de Psicodrama “Ave Creator”. Organizado por la Federacào Brasileira de Psicodrama. En Rio Quente – Goiás – Brasil.Del 6 al 10 de noviembre de 1996.

(3) En dicha reunión estaban presentes integrantes de por lo menos diez grupos de Teatro Espontáneo de Brasil y Argentina.

(4) MORENO, J.L., El Teatro de la Espontaneidad. Editorial Vancu. Buenos Aires. 1977.

(5) XII Congreso Lationamericano de Psicoterapia Analítica de Grupo, organizado por la Federación Lationamericana de Psicoterapia Analítica de Grupo – FLAPAG. Realizado del 21 al 24 de noviembre de 1996.

(6) 1er.Congreso Iberoamericano de Psicodrama, Realizado en el Instituto de Estudios de Iberoamerica y Portugal. Universidad de Salamanca. Del 27 de febrero al 2 de marzo de 1997.

(7) SAPOLLNIK, Cintia Ini de, “Las Madres de Plaza de Mayo y su lucidez indeclinable”. Trabajo presentado en las Primeras Jornadas Lationamericanas de Psicología Social. III Jornadas de Homenaje al Dr. Enrique Pichon- Rivière. “Subjetividad y procesos sociales en la actualidad”. Realizadas del 24 al 27 de Octubre de 1996.

(8) BADIOU A., ABRAHAM T., RORTY R., Batallas Eticas. Ediciones Nueva Visión. 1995.

(8) ROTHMAN A.M. y VILASECA, G., “Una clínica grupal psicodramática templada en tiempos de crisis”. Revista Argentina de Psicodrama y Técnicas Grupales. Publicación de la Sociedad Argentina de Psicodrama. Nº 8 Año VIII Abril 1982.

(9) KESSELMAN, H. Y PAVLOVSKY, E, “La Multiplicación Dramática”. Ediciones Ayilú. Buenos Aires, 1989 Pág. 9 y 41.

(10) ROTHMAN, A.M. y VILASECA, G., “Control-Supervisión-Covisión”. Devenires en el análisis de la articulación persona-rol profesional. Publicado en las actas del XII Congreso Lationamericano de Psicoterapia Analítica de Grupo, organizado por la Federación Lationamericana de Psicoterapia Analítica de Grupo – FLAPAG. Realizado del 21al 24 de noviembre de 1996.

(11) ROMAÑA, M.A., “Do psicodrama pedagógico à pedagogia do drama”. Papirus Editora. 1996.

(12) DAVOLI, C. ” Teatro espontaneo” 1996. Revista de la Red Internacional de Tearo Espontáneo Nº 3. Agosto 1997. San Pablo – Brasil.

(13) KESSELMAN, H. y PAVLOVSKY, E. “La Multiplicación dramática: Un quehacer entre el arte y la Psicoterapia”.1995. (Mimeo)

GRUPO PSICODRAMA. MULTIPLICACIÓN DRAMÁTICA. TEATRO ESPONTANEO

Interesado por el psicodrama y lo grupal he participado en el último año tanto de Jornadas, Congresos, Encuentros como de charlas, intercambios y discusiones con colegas/amigos. La pregunta por la vigencia de los grupos y el sentido de una concepción psicodramática se instala.

Suelo escuchar : “ya no atiendo grupos”, “es muy difícil tener un flujo de trabajo como para agrupar”, “la gente quiere tratamientos individuales”,” vamos a tener que implementar el trabajo con grupos ya que no damos abasto con la lista de espera”.

Me pregunto: ¿cómo es pensado el grupo?, ¿cuál es la perspectiva desde la cual cada uno concibe agrupar? .

Recuerdo: en mi practica cotidiana co-coordino tres grupos terapéuticos y talleres de co-visión , coordino grupos de varones, talleres de reciclado, de escenas temidas y de multiplicación dramática y enseño psicodrama en grupos. También formo parte de un grupo autogestivo de investigación en teatro espontáneo -GATE- .

Dudo: ¿cómo contar la experiencia propia sin dejar de reconocer que este es el modo en que logramos desarrollar la tarea, para siempre/por ahora, a partir de cómo somos y del “entre” que gestamos, sin generar la ilusión de que esa es “la manera de actuar”?.

Me cuestiono.

¿Hoy, el encuentro con otro me completa?. ¿Me complementa?. ¿Me confronta con lo diverso, lo distinto?.¿ Percibo amenazada la posibilidad de una identidad?. ¿Me contrasta con estados en devenir?. ¿El otro me da seguridad o incertidumbre?. ¿Hay encuentro total?

Transito.

En el espacio:” Ana Quiroga charlando con Hernán Kesselman” de las III Jornadas de Homenaje al Dr. Enrique Pichon- Rivière (1), en Octubre de 1996, nos empapamos de replanteos respecto de lo grupal.

En el X Congreso Brasilero de Psicodrama (2), de Noviembre de 1996, un conjunto de psicodramatistas integrantes de grupos de Teatro Espontáneo nos utoconvocamos. Descubrimos que todos pertenecíamos a compañías (3) surgidas como reuniones de profesionales interesados en investigar nuevas alternativas de organización, producción, devenires del liderazgo, la solidaridad y la confianza grupal. Todas ellas se han integrado en los últimos cinco años y están conformadas por entre 5 y 10 personas. Hemos tomado como partida la idea del Teatro Espontáneo concebida por J.L. Moreno (4) en sus inicios y en cada grupo se ha gestado un dispositivo diferente.

También, en noviembre de 1996, el XII Congreso Lationamericano de Psicoterapia Analítica de Grupo (5) se estructuró con la consigna de producir y mostrar grupalmente intentando estimular el compartir y el diálogo entre colegas. Nos hizo más conscientes de las producciones grupales que venimos desarrollando. Puso en evidencia ciertas dificultades para replantearse los protagonismos, tolerar el no protagonismo y posibilitar estares de otro orden.

El I Congreso Iberoamericano de Psicodrama (6), realizado en Salamanca -España- en febrero de 1997, fue otro intento, desde la concepción de la organización, de dar cabida a una producción grupal a partir de una estructura en red de las instituciones co-convocantes.

Reflexiono.

De protagonismos y protagonistas. En qué medida la elección de un protagonista en un grupo puede ser vivida como la selección del hijo preferido e instalar situaciones de rivalidad, celos, envidias, despliegues narcisistas. Shows de conductores y streepers cómplices ante públicos conmovidos y apabullados en cajas de resonancia del malestar contextual, del “sálvese quien pueda”, hecho texto en el grupo.

Desrostrización y descentramiento. ¿Cómo circular por los bordes y no robar cámara?. Ser partero. Ocuparse de gestar climas, caldear y caldearse. Viajar desplegando un campo de metaforización que amplíe el horizonte de interrogación del conductor y de los integrantes del grupo. Favorecer maneras de conectar con la multiplicidad, vías de acceso al acontecimiento.

En su artículo: “Las Madres de Plaza de Mayo y su lucidez indeclinable”(7), la Lic. Cintia Ini de Sapollñik toma el concepto de acontecimiento según Badiou (8). Lo describe como un acto que surge de manera inesperada. Implica una novedad radical, es una ruptura en la cual ya lo anterior no puede sostenerse tal cual era. Surge de una situación pero desde ella misma no es calculable, no viene de un encadenamiento de hechos de los cuales se espera un desenlace determinado, remite más bien a los posibles de la situación. Surge desde algún vacío que toda situación contiene pero queda fuera de las leyes regulares de la misma. Nombra el vacío en tanto nombra lo no sabido..

Considera cuatro campos del acontecer humano desde los cuales pueden surgir tales acontecimientos: El Arte, el Amor, la Ciencia y la Política

Nombra dos dimensiones desde las cuales los acontecimientos profundizan su significación y trascendencia: fidelidad y verdad.

La fidelidad reside en la decisión y el coraje de extraer todas las consecuencias que produce un acontecimiento, ser fiel a esa radical novedad, no desentenderse de ella. Implica moverse en la situación según el acontecimiento, que al estar fuera de las leyes previas, obliga a inventar una nueva manera de ser y de actuar..

Denomina verdad al proceso real que esa fidelidad produce en la situación. El proceso de verdad es un agujero en los saberes instituídos. Ante el vacío producido por una verdad, el sujeto es afectado de angustia o terror, reapropiables por el coraje.

Retomo.

Con la intención de compartir/dialogar a continuación mencionaré algunos párrafos de textos que describen e interrogan experiencias recientes en clínica grupal, supervisión/covisión y teatro de la espontaneidad. Son fragmentos de piezas del rompecabezas de hipótesis en el camino de “estar coordinador”.

En: “Una clìnica grupal psicodramática templada en tiempo de crisis”(9) con la Lic. Ana Rothman decíamos: …”Las patologías narcisistas constituyen el daño psicológico predominante de esta época. La posibilidad de no quedar inscriptos en anacronismos plantea cómo es posible generar un dispositivo grupal de abordaje y tratamiento, descontaminado del criterio de terapia individual en grupo como práctica de segunda, creando una instancia que recupere el valor de las diferencias, la riqueza de lo múltiple, lo divertido de lo diverso, el sostén solidario de la red de subjetividades, la potencia heurística del grupo como dispositivo.

Sin duda que la inquietud e inseguridad que impregna el clima del consultorio recrea el clima reinante a nivel social, inmersos en una creciente crisis económica y política con desempleo, aumento de la violencia, la corrupción y la impunidad, que van minando y destruyendo la red vincular del tejido social (…)

(…) Desde ahí nos preguntamos: ¿cómo crear un acontecimiento que posibilite salir de la pasividad y la parálisis, frente a la situación de incertidumbre, confusión y caos reinante?.

¿Qué hacer?. En principio tomar el contexto hecho texto en el grupo y desplegar la incertidumbre, la confusión, el caos, la inseguridad y apuntar a una psicoprofilaxis para el cambio. Inmersos en la urgencia, revalorizar el tiempo de la espera. Aprender a crear una estructura de demora. Evitar la acción compulsiva. Posponer la solución imperativa. Abrir la posibilidad de problematizar y percibir los sentimientos y sensaciones en juego. Trascender lo anecdótico. Despreocuparse de entender inmediata y totalmente. Crear condiciones de confianza y seguridad que nos permitan, con y en el grupo, transitar y vivenciar las más diversas situaciones críticas: recreadas, amplificadas, deformadas, transformadas a partir de escenas aportadas por los diferentes integrantes (…)

(…) Grupo entendido como acontecimiento potenciador de afectaciones. Como lugar para poder compartir con otros el sentimiento de confusión, la posibilidad de “estar perdidos”. Posibilidad valorizada como un paso necesario para acceder a lo nuevo, a lo desconocido, a un momento, en fin, inherente al proceso creativo.

Pero, reunirse en grupo, por sí sólo no alcanza como acontecimiento. Plantear un dispositivo grupal en un marco que precipite hacia relaciones diádicas, es un acto que podrá servir tanto para confirmar su sentido como su inviabilidad. Por ello es fundamental puntualizar algunos aspectos específicos de la escenografía que consideramos necesaria y que cuestiona, y replantea elementos claves del dispositivo grupal.

En primer término, el lugar del coordinador está lejos del lugar del padre autoritario. Este es poseedor de la palabra y de la verdad. Aquel, se caracteriza como lugar de la escucha, de la interrogación. El coordinador es sostenedor del silencio, para que se oigan sus sonidos, generador de las condiciones y articulador de una fratria, posibilitador del juego dramático, puesta en escena de la mirada de cada uno, atento a pesquisar y puntuar desvíos, lapsus, diferencias, cortes, no tanto a lo que se dice, sino a cómo se lo dice y desde dónde (…)

(…) Múltiples escenas se despliegan a lo largo de las sesiones. Múltiples personajes, reales e imaginarios, son recreados por los protagonistas que, al elegir entre sus compañeros a los yo-auxiliares, quienes ocuparán diferentes roles, se permiten -y les permiten- ir accediendo a otras perspectivas, otros posibles ángulos desde donde sentir, mirar, pensar ,en suma, vivenciar las escenas.

Consonancias y resonancias. Asociación en escenas. Multiplicación dramática. Un flash, una imagen, una instantánea se multiplican, abriéndose a algunos de sus múltiples sentidos. Esto posibilita trascender la anécdota, la leyenda conocida y repetida y salir del círculo asfixiante, de la única y propia versión, del espejo narcisista, de la Verdad.

(…) Multiplicación dramática no considerada como una técnica, sino como una nueva forma de pensar el dispositivo grupal (…) Multiplicación dramática entendida en un nivel como líneas de desarrollo, rizomas, raíces de raíces, historias, no una historia central, historias que se entrecruzan vertiginosamente y que producen flujos, cortes (…)

Nos planteamos distintas modalidades de trabajo y de horizontalización, sin soslayar lo singular de la verticalidad. En consecuencia destacamos ciertos ejes que van guiando nuestra tarea. Uno de ellos es la interrogación, tanto a nivel de nuestras intervenciones como coordinadores, como en los participantes. Frente a lo sentencioso, a lo afirmativo, a las certezas, proponemos el cuestionamiento, la duda, la desconfianza enriquecedora.

(…) Privilegiamos el cómo: cómo lo viven, cómo lo sienten, cómo lo imaginan, cómo les resuena, vía regia para dar lugar a la escena asociada que permite focalizar en el conflicto nuclear. Conflicto que es explorado a nivel del protagonista y amplificado, desglosado, desmenuzado, a través de la multiplicación dramática. Se abren diversas versiones, se reconocen distintas visiones, se registran diferentes perspectivas, ritmos, intensidades, incluidas en la escena inicial. De este modo se da lugar a que todos trabajen en cada sesión dramatizando, recreando, algún aspecto de la propia conflictiva vincular.

El momento de compartir no pretende dar cuenta de la totalidad de la experiencia vivida. No apunta a cerrar, sintetizar, ni unificar. Es un momento más del devenir del proceso terapéutico en que se resaltan ciertas interrogaciones, se puntúan caminos recorridos, se divisan nuevos puntos de llegada, que a su vez son en ese mismo momento nuevos puntos de partida…”

En “Control, Supervisión, Covisión” (10) con la Lic. Ana María Rothman reflexionábamos: “…El dispositivo de Covisión , en tanto lenguaje compuesto de perceptos, afectos y bloques de sensaciones, pone en juego al arte, la ciencia y la filosofía, como formas de atravesar el caos.

Posibilita la experiencia de trascender los límites identificatorios, el tiempo y el espacio abriendo a procesos terciarios multisignificantes, transtemporales, campos de fuerzas de posibilidades múltiples.

El dispositivo comprende diferentes momentos: script con presentación del caso, caldeamiento inespecífico, elección del terapeuta/protagonista, elección del director, dramatización de la escena mostrativa, multiplicación dramática, momento del compartir y finalmente lectura de la crónica. Apunta a la terapia del rol profesional.

Aprender a transitar el caos, adquirir cintura y flexibilidad, aprovechar el desequilibrio para fugar hacia nuevos estados y fundar otro equilibrio; no quedar fascinados y capturados por una única versión de la historia, un repertorio restringido de máscaras, prisioneros de la ilusión de una identidad única.

Aprender a descentrarse, enriquecernos con el malentendido, preguntar desde el no saber, el no entender, ponerse con el otro en su lugar, repetir lo del otro con la propia diferencia.

Compartir un pool de capturas por resonancias mutuas, multiplicar líneas posibles de salida, componer un puzzle de fractales diagnósticos.

Elaborar a través del juego y la ficción. Dejarse atravesar por los afectos, poder pensar y darle cuerpo a la teoría…

… Ya en el guión empieza la descaptura al traer una escena profesional escrita, concisa, novelada, que transmite no solo por lo que dice sino por cómo lo dice: tono, clima, estilo.

La elección de un colega para que recree la escena desde el lugar de terapeuta/protagonista contribuye a romper con la visión monocular incluyendo tanto la palabra como el cuerpo. Cuerpo escénico afectado a su vez por el particular estilo de conducción del correspondiente director.

La posterior multiplicación dramática rompe el discurso molar y abre a la experimentación de la molecularidad, en que distintos fractales de la escena original son captados y amplificados por la diversidad de componentes del grupo en el lugar de público.

El cronista, en tanto memoria escrita, relata lo acontecido en la experiencia y en ocasiones, agrega un texto a modo de multiplicación literaria…

… Lejos del observador mero espejo de la realidad objetiva, -propio del paradigma positivista- se trata de un cronista, sujeto creador, inseminador de metáforas, abierto a otros estados sensibles más allá de las representaciones…”

Maria Alicia Romaña plantea en: “Del psicodrama pedagógico a la pedagogia del drama” (11) “…En el psicodrama el grupo se estructura, se conoce y se reconoce en la misma proporción en que dramatiza, produce y crea…

…El teatro espontáneo es una creación colectiva que tuvo origen en Viena hacia 1920 por iniciativa de J. L. Moreno con la intención de restituir la creatividad y la vitalidad a las relaciones y roles sociales. Se trata de la escenificación de situaciones que surgen por una motivación espontánea o sea sin un derrotero previo, es decir sin autor en el sentido tradicional, ni tampoco necesariamente un grupo de actores. Todos los participantes pasan a ser actores si fuera necesario, estando disponibles también para ser autores y narradores…

…El teatro espontáneo nos da a su vez condiciones de trabajar, en una dimensión estética, nuestra historias personales o experiencias ajenas. Esto crea una distancia confortable en relación a nuestra persona privada sin temor a perder por eso el sentido del compromiso y la responsabilidad…”.

En “Teatro Espontaneo” (12), la Lic. Cida Davoli reflexiona: “…En un esfuerzo por rescatar los orígenes teatrales de la obra Moreniana, Moisés Aguiar, comenzó a usar el término Teatro Espontáneo para designar un determinado procedimiento para trabajos en grupo. Inclusive, denomina su escuela: “Compañía de Teatro Espontáneo”…

…En Teatro Espontáneo el conflicto es improvisado por los actores, público y director presente en el espectáculo…

… el público es el que hace el espectáculo. El/los autor/es o actor/es y el público crean y muestran una historia. Esta historia inspirada en la vida real de algún participante, en su fantasía o en alguna situación ficticia siempre es una metáfora de la realidad. Por eso mismo la consideramos una revelación de la realidad…”.

Finalmente Hernán Kesselman y Eduardo Pavlovsky en “La Multiplicación Dramática un quehacer entre el arte y la psicoterapia” (13) sostienen que: “…Es el pasaje a Lo Grupal (más allá de individual versus grupal) y el problema de la producción de subjetividad, singular y colectiva, -como nivel de análisis- uno de los conceptos que más caracteriza la evolución de nuestro pensamiento en estos veinticinco años…

…Instrumentamos la exploración de un inconciente a ser desplegado, a producir, antes que un inconciente producido y por descubrir verticalmente en cada sujeto. En lugar de hacer teatro o música fuera de lo profesional, comenzamos a jugar con ello para superar las aduanas entre lo artístico y lo científico, dándole preponderancia al fenómeno creativo…

…Tanto en teatro como en psicoterapia, un autor presta su texto escrito para que otros mediadores -actores, colegas, director- inventen desde su propia subjetividad otras escenas, otras intenciones, hasta otras particularidades y sentidos en los personajes. No es otra obra, es la misma obra deformada, atravesada, pero conservando aún su singularidad. El texto no se reescribe, pero se reinscribirá desde múltiples sentidos aprisionados en el texto original…

…La creatividad exige la tolerancia del sin sentido y el coordinador acepta el desafío de jugar a ser el creador, permitiendo entonces el máximo registro de conexiones grupales posibles y de escenas que sean sólo líneas a representativas…

…Transforma el grupo, no sólo el terapeuta. Transforma la síncopa de pausas, velocidades y articulaciones de los ritmos vinculares, y no sólo las intervenciones esclarecedoras del conductor. Transforma la multiplicación imprevista de leyendas y nuevas historias y no sólo la obsesión por entender de una buena vez el origen de cada una. Transforma el acto de salir a multiplicar antes que la actividad pensante que pergeña el argumento de la escena, la línea de fuga se da en el entre de esos momentos y espacios. Transforman el texto y el contexto dramático en su proceso antes que el significado final de las escenas. Transforma la música, el ritornelo de entusiasmos del goce estético en el arte de curar, antes que la letanía de aflicciones a contener…”

Sin intentar una conclusión, pretendiendo contagiar una inquietud, invito a continuar, ampliar, sostener, multiplicar, escenificar estos interrogantes.

Agradezco las lecturas, comentarios, sugerencias y el continuo apoyo de mi amiga y colega Ana Maria Rothman.

Guillermo Augusto Vilaseca

(1) I Jornadas Lationamericanas de Psicología Social. III Jornadas de Homenaje al Dr. Enrique Pichon- Rivière. “Subjetividad y procesos sociales en la actualidad”. Realizadas del 24 al 27 de Octubre de 1996. (2) X Congreso Brasileiro de Psicodrama “Ave Creator”. Organizado por la Federacào Brasileira de Psicodrama. En Rio Quente – Goiás – Brasil.Del 6 al 10 de noviembre de 1996. (3) En dicha reunión estaban presentes integrantes de por lo menos diez grupos de Teatro Espontáneo de Brasil y Argentina. (4) MORENO, J.L., El Teatro de la Espontaneidad. Editorial Vancu. Buenos Aires. 1977. (5) XII Congreso Lationamericano de Psicoterapia Analítica de Grupo, organizado por la Federación Lationamericana de Psicoterapia Analítica de Grupo – FLAPAG. Realizado del 21 al 24 de noviembre de 1996. (6) 1er.Congreso Iberoamericano de Psicodrama, Realizado en el Instituto de Estudios de Iberoamerica y Portugal. Universidad de Salamanca. Del 27 de febrero al 2 de marzo de 1997. (7) SAPOLLNIK, Cintia Ini de, “Las Madres de Plaza de Mayo y su lucidez indeclinable”. Trabajo presentado en las Primeras Jornadas Lationamericanas de Psicología Social. III Jornadas de Homenaje al Dr. Enrique Pichon- Rivière. “Subjetividad y procesos sociales en la actualidad”. Realizadas del 24 al 27 de Octubre de 1996. (8) BADIOU A., ABRAHAM T., RORTY R., Batallas Eticas. Ediciones Nueva Visión. 1995. (8) ROTHMAN A.M. y VILASECA, G., “Una clínica grupal psicodramática templada en tiempos de crisis”. Revista Argentina de Psicodrama y Técnicas Grupales. Publicación de la Sociedad Argentina de Psicodrama. Nº 8 Año VIII Abril 1982. (9) KESSELMAN, H. Y PAVLOVSKY, E, “La Multiplicación Dramática”. Ediciones Ayilú. Buenos Aires, 1989 Pág. 9 y 41. (10) ROTHMAN, A.M. y VILASECA, G., “Control-Supervisión-Covisión”. Devenires en el análisis de la articulación persona-rol profesional. Publicado en las actas del XII Congreso Lationamericano de Psicoterapia Analítica de Grupo, organizado por la Federación Lationamericana de Psicoterapia Analítica de Grupo – FLAPAG. Realizado del 21al 24 de noviembre de 1996. (11) ROMAÑA, M.A., “Do psicodrama pedagógico à pedagogia do drama”. Papirus Editora. 1996. (12) DAVOLI, C. ” Teatro espontaneo” 1996. Revista de la Red Internacional de Tearo Espontáneo Nº 3. Agosto 1997. San Pablo – Brasil. (13) KESSELMAN, H. y PAVLOVSKY, E. “La Multiplicación dramática: Un quehacer entre el arte y la Psicoterapia”.1995. (Mimeo)

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Lic. Guillermo Vilaseca

Lic. Guillermo Vilaseca

Guillermo Vilaseca es Licenciado en Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Terapeuta EMDR, Psicodramatista y Psicólogo Social.
Escribió el Libro: Por qué los hombres no entendemos a las mujeres, publicado en 2013 por Ediciones B en Argentina y en 2014 también en México.

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