Por qué cantamos

Si cada hora vino con su muerte.

Si el tiempo era una cueva de ladrones.

Los aires ya no eran buenos aires.

La vida nada más que un blanco móvil.

Usted, preguntará por qué cantamos.

Si los nuestros quedaron sin abrazo.

La patria casi muerta de tristeza.

Y el corazón del hombre se hizo añicos

antes de que explotara la vergüenza

Usted, preguntará por qué cantamos.

Cantamos porque el río está sonando

y cuando el río suena, suena el río .

Cantamos porque el cruel no tiene nombre

y en cambio tiene nombre su destino.

Cantamos porque el niño y porque todos

y porque algún futuro y porque el pueblo.

Cantamos porque los sobrevivientes

y nuestros muertos quieren que cantemos.

Si fuimos lejos como un horizonte.

Si aquí quedaron árboles y cielo.

Si cada noche siempre era una ausencia

y cada despertar un desencuentro.

Usted preguntará por qué cantamos.

Cantamos porque llueve sobre el surco

y somos militantes de la vida.

Y porque no podemos ni queremos

dejar que la canción se haga ceniza.

Cantamos porque el grito no es bastante.

Y no es bastante el llanto ni la bronca.

Cantamos porque creemos en la gente

y porque venceremos la derrota.

Cantamos porque el sol nos reconoce

y porque el campo huele a primavera

y porque en este tallo, en aquel fruto,

cada pregunta tiene su respuesta.

Mario Benedetti

Poema enviado por Graciela Woloski

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Lic. Guillermo Vilaseca

Lic. Guillermo Vilaseca

Guillermo Vilaseca es Licenciado en Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Terapeuta EMDR, Psicodramatista y Psicólogo Social. Escribió el Libro: Por qué los hombres no entendemos a las mujeres, publicado en 2013 por Ediciones B en Argentina y en 2014 también en México.

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