La gente, para el poeta Hamlet Quintana Lima


Hay gente que con sólo decir una palabra

enciende la ilusión y los rosales;

que con sólo sonreír entre los ojos

nos invita a viajar por otras zonas,

nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente que con sólo dar la mano

rompe la soledad, pone la mesa,

sirve el puchero, coloca las guirnaldas,

que con sólo empuñar una guitarra

hace una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que con sólo abrir la boca

llega a todos los límites del alma,

alimenta una flor, inventa sueños

hace cantar el vino en las tinajas.

Y se queda después, como si nada.

y uno se va de novio con la vida

desterrando una muerte solitaria

pues sabe que a la vuelta de la esquina

hay gente que es así, tan necesaria.

Hamlet Quintana Lima

Fotografía: Sebastián Autilio

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Lic. Guillermo Vilaseca

Lic. Guillermo Vilaseca

Guillermo Vilaseca es Licenciado en Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Terapeuta EMDR, Psicodramatista y Psicólogo Social. Escribió el Libro: Por qué los hombres no entendemos a las mujeres, publicado en 2013 por Ediciones B en Argentina y en 2014 también en México.

Un comentario sobre “La gente, para el poeta Hamlet Quintana Lima

  • el 5 agosto 2010 a las 11:43 AM
    Permalink

    Hola Guillermo. Me ha gustado mucho el poema de “La gente, para el poeta Hamlet Quinatana Lima”. De este poema no sé mucho que comentar pero le diré algo breve.

    Es verdad, que a veces, con una sola palabra reanimamos mucho a los demás; con sonreir podemos alegrar a muchas personas y con sólo dar la mano podemos romper la soledad. Lo mismo digo que con sólo abrir la boca podemos llegar a todos los límites del alma y muchas cosas más. Nos tenemos que dar cuenta que hay gente que es “necesaria” y nos anima en todos los sentidos. Nunca tenemos que prescindir de estas personas, pues las hay, y nos dan todo lo que tienen y más. Eso es muy importante considerarlo, que muchas veces nos sentimos solos sin motivo, porque no acudimos a pedir ayuda a gente que seguro nos la ofrecerá. Nadie está solo; todo el mundo conoce a alguien en quien confiar. ¿No es así, Guillermo?

    Un fuerte abrazo,

    Ana Mª Taboada

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