Frente al balance, mañana

arbol
Y cuando se haga
el entusiasta recuento
de nuestro tiempo
por los que todavía
no han nacido,
pero que se anuncian
con un rostro más bondadoso,
saldremos gananciosos
los que más hemos
sufrido de él.
Y es que adelantarse
uno a su tiempo
es sufrir mucho de él.
Pero es bello amar al mundo
con los ojos
de los que no han nacido
todavía.
Y espléndido saberse ya un victorioso
cuando todo en torno a uno
es aún tan frío y tan oscuro.
Autor: Otto René Castillo
Enviado por: Roman Mazzilli

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.