El perfeccionista



Soy un perfeccionista
Tan perfeccionista que todas las cosas, todo el mundo me parecía imperfecto.
Siempre he advertido fallas en sistemas, aparentemente precisos
Parecía que vivía solamente del error
Yo enderezaba los cuadros que estaban torcidos
Descubría faltas de ortografía en los textos
Equivocaciones en las expresiones de los que hablaban
Y hasta llevaba un transportador para estacionar en el ángulo correcto
Pero un día me levanté y encontré que todo estaba bien
Todo en orden, perfecto.
Evidentemente, había empezado a fallar yo.
Caloi.
 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.