Juego de Roles – Role Playing

– El propósito que inspira toda la experiencia en role-playing y, específicamente al estudiar los roles profesionales, es el superar y dominar las vaguedades e incertidumbres que existen entre el conocimiento teórico y la aplicación práctica de lo aprendido, dificultad que se le presenta a todo técnico novel en el desempeño de su oficio.

– El role-playing es un recurso dramático que funciona en una zona delimitada del campo experimental que podríamos definir del “como si…” de las situaciones. En esta zona operacional se goza de la posibilidad de “jugar” dentro de un quehacer, pudiendo incorporar el rol a través de sucesivas situaciones donde se ensaya, repite, corrige y pule conductas que en principio son inadecuadas al desempeño del rol profesional. Por otra parte, esta “zona operacional” es un medio “catártico” donde el sujeto encuentra oportunidad de canalizar ansiedades que la tarea le proporciona.

– El pasaje brusco del conocimiento teórico conceptual al campo de la tarea concreta pude estimular la irrupción de singulares ansiedades que, superados determinados y muy individuales niveles o umbrales de tolerancia y control, pueden llevarlo a asumir marcadas defensas que pueden estereotipar y aún mediocrizar el rol.

D. Anzieu en su libro “El Psicodrama Analítico en el Niño”, luego de relatar sesiones de role-playing con post-graduados en psicología, llega a las siguientes conclusiones.

1) “Someter a los estudiantes avanzados de psicología social al desempeño del rol hace evidente la brecha entre lo que saben y lo que saben hacer, entre los roles que querrían representar y los que realmente asumen”.

2) El pasaje de una actitud centrada sobre el conocimiento de si a una actitud centrada sobre el prójimo constituye el problema específico de la formación del psicólogo social.

3) La enseñanza de la psicología debería asignarse, como uno de los fines que persigue, esa trasformación de la actitud de los estudiantes. Recurrir a las técnicas dramáticas y a la búsqueda por la acción sería uno de los mejores medios para inquirir sobre las condiciones psicológicas de este proceso, al mismo tiempo que para provocarlo.

De todo lo dicho surge que la anticipación, el ensayo o entrenamiento, parecen ser la clave del dominio de la ansiedad frente a lo nuevo; es en este sentido que el role-playing nos facilita el entrenamiento para experiencias futuras y el aprendizaje del rol con el que enfrentaremos la situación.

Moreno nos proporciona una definición que constituye prácticamente una síntesis de las operaciones que comporta el método del role-playing. Dice: “La conducta de un sujeto en una situación verdadera es irrevocable; en cambio, cada frase de su representación o dramatización en la experiencia de role-palying puede ser corregida por las críticas de sus compañeros, por el testista o investigador o bien por el sujeto mismo”. El trabajador en las condiciones que menciona Moreno de por sí supone un mínimo consumo de ansiedad y la posibilidad de equivocarse y aprender a través del error.

Vamos a dividir entonces este relato en dos puntos básicos:

– en el primero describiremos los elementos participantes en la técnica de role- playing y el ordenamiento del proceso en etapas.

– el segundo punto lo destinaremos a detallar las observaciones y conclusiones derivadas del punto anterior.

El primer paso de la metodología lo denominamos como la “Determinación de las características del rol que vamos a investigar o entrenar”.

Este primer momento de la técnica es importante ya que el coordinador de la experiencia deberá conocer cuales son los objetivos del rol que está estudiando; por lo tanto, la funcionalidad del rol deberá responder a esos mismos objetivos.

No tomar lo dicho en cuenta comportaría desconocer los límites y alcances del rol que constituyen su continente y su modalidad caracterizable.

La dramatización

Es la puesta en contacto del rol que entrenamos.

Para el juego dramático utilizamos “espacio dramático”.

Recomendamos a los participantes jugar su papel hasta tanto el coordinador interrumpa la acción, recurso que utilizamos con frecuencia y que tiene por finalidad el comprender más en detalle el proceso.

Durante la dramatización se podrá valorar la fluidez de la acción, o bien si cada participante interactúa dentro del marco de los objetivos de la escena, y otras variables significativas.

La interrupción de la escena permite indagar sobre aspectos subjetivos en juego mediante preguntas directas o bien de expresiones espontáneas de los protagonistas.

La vuelta a la dramatización después de las interrupciones configura un paso en la técnica que llamamos: Repetición del juego de roles. En ella se incorporan las correcciones hechas en el paso anterior con un marcado aprovechamiento de las observaciones que enriquecen y perfeccionan el rol ajustándolo a su cometido previsto.

Técnicas auxiliares

Son recursos dramáticos que utilizamos con el objeto de ampliar la recolección de datos útiles para la comprensión del proceso que estudiamos. Hemos aplicado fundamentalmente tres:

1- Soliloquio : es la explicitación en voz alta y en primera persona de las vivencias que cada participante experimenta en la dramatización como consecuencia de la escena vivida.

2- La inverción del rol : aquí el sujeto cambia de rol con su compañero. Lo hacemos salir de sí mismo para que pueda percibir objetivamente su propia actitud hacia los demás. Permite también comprender una situación desde el punto de vista del otro.

3- Repetición de la sesión de role-playing después de la experiencia real : comporta la revisión o control de la tarea planificada en el r.p. con el consiguiente reajuste y la confirmación o no de la adecuación del entrenamiento a la tarea a la cual estaba destinado. Es también una realimentación del r.p. con datos de la realidad.

Segunda parte

Una de las características llamativas de las experiencias dramáticas es la gran cantidad de observaciones que pueden registrarse aún después de una corta escena. Creemos que esto obedece a la riqueza de material que aporta un juego de roles donde los protagonistas muestran aún lo que no se proponen mostrar, como que jugar un rol significa “entrar” en él y mientras el sujeto no deje de dramatizar dentro del rol sus respuestas obedecerán, dentro de ciertos límites, a las intervenciones del personaje complementario. Sería algo así como las “obligaciones” que uno se crea para cumplir con los cometidos de una experiencia dramática.

Nos proponemos dividir en cuatro momentos todo el proceso del desempeño de un rol con la finalidad de sistematizar las observaciones que hemos realizado en el trascurso de nuestras experiencias.

1- Modalidades en la asunción del rol.

II- Mantenimiento y adecuación a las funciones del rol.

II- Capacidad en la percepción.

IV- Instrumentación y devolución del material percibido.

Aquí corresponde comentar que se trata del cierre del proceso mencionado hasta ahora. Intentamos que el técnico valorice debidamente sus percepciones, tanto las que capta por su cuenta como las que le permitimos expresar en los soliloquios y que las “capitalice” como respuestas frente a su rol complementario.

Observaciones del auditorio.

No podemos dejar de lado las valiosas observaciones de los no-participantes en las dramatizaciones. Tomamos en cuenta las observaciones espontáneas del auditorio en todo momento de la experiencia. En todas las interrupciones y sobre todo en los comentarios finales, se asigna un especial lugar a estas intervenciones.

Comentario

Rastreando en nuestra memoria ingenuamente podemos recrear, por ejemplo, la imagen de un remero entrenándose para su próxima regata o la de un avezado volante que meticulosamente recorre caminando el circuito en el que correrá el próximo fin de semana. También el equipo de fútbol, concentrado en un ambiente tranquilo, frente a una pizarra, especulando maniobras y, por qué no, los pacientes ensayos de los actores previos al “estreno”. Más aún saltará este tipo de imagen si reflexionamos en los motivos que pueden haber influido en los técnicos de la NASA, quienes colocaron al LEM y a los insignes astronautas Armstrong, Collins y Aldrin, con todo su equipo, en un escenario “lunar” en plena tierra mucho antes y muchas veces previamente a su partida para el proyectado alunizaje. Y sin más podemos suponer que las necesidades y ventajas del ROLE-PLAYING quedan seguramente entendidas y sin más argumentos.

(1)  Síntesis y adaptación de: “Algunas Observaciones en la técnica del Role- Playing”, de Eduardo Pavlosky, Carlos Martínez Bouquet y Fidel Moccio.

Psicodrama Psicoanalítico en Grupos – Capítulo X Editorial Fundamentos, por el Lic. Guillermo A. Vilaseca para el Taller de Multi-Recursos: Técnicas de Acción Psicodramáticas del Programa de especialización en coordinación de grupos en el Instituto de Investigaciones Grupales

Lic. Guillermo A. Vilaseca

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Lic. Guillermo Vilaseca

Lic. Guillermo Vilaseca

Guillermo Vilaseca es Licenciado en Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Terapeuta EMDR, Psicodramatista y Psicólogo Social. Escribió el Libro: Por qué los hombres no entendemos a las mujeres, publicado en 2013 por Ediciones B en Argentina y en 2014 también en México.

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