General
Desafíos y oportunidades del envejecimiento poblacional
17 abr
OMS: En cinco años habrá más adultos mayores que niños
El 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud. Este año el lema es “La salud añade vida a los años”. Argentina es uno de los países más envejecidos con una expectativa de vida que ronda los 80 años, para las mujeres; 72, para los hombres.
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16 abr
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Del 19 de abril al 20 de mayo 2012
Inauguración : jueves 19 de abril / 19:30 hs
Centro Cultural Bernardino Rivadavia
San Martin 1080, Plaza Montenegro
Rosario, Santa Fe, Argentina
Curaduría: Haydée Arce
Pablo Flaiszman
pabloflaiszman.com
pablo-flaiszman.eion.me
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Cuando la razón y las emociones se desconectan
27 mar
Es posible que un hombre mire a su madre y piense: “se parece a mi madre, pero en realidad ella es una impostora”? ¿Cómo puede una persona reconocer el rostro de su madre y, sin embargo, sentir que no es ella? La circunstancia más común de pacientes que han desarrollado este síndrome es la de haber estado en coma luego de un traumatismo de cráneo . Al despertar, el paciente ve a un ser querido (por ejemplo, su madre o su hijo), lo reconoce como tal, pero duda y concluye que no es el verdadero. Más >
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2 mar
Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades.
En mí, la personalidad es una especie de furunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.
Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W. C.
¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso!
¡Imposible saber cuál es la verdadera!
Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan.
¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo —me pregunto— todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora?
El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia… de un egoísmo… de una falta de tacto…
Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ninguna clase de excepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discusiones que no terminan nunca. En vez de contemporizar, ya que tienen que vivir juntas, ¡pues no señor!, cada una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquélla desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, ésta se empeña en demostrarme las ventajas de la abstinencia, y mientras una abusa de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra me despierta con el amanecer y exige que me levante junto con las gallinas.
Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuesta un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto más insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y esperar que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas a todas juntas a la mierda.
Oliverio Girondo
Enviado por Valeria
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