Una Clínica Grupal Psicodramática templada en tiempos de crisis: Teoría de la técnica – 9/9

El grupo se constituye en ámbito y espacio transicional y dramático privilegiado, en el que se confrontan mundo interno y mundo externo. En términos de escenas, eso le posibilita procesos de interacción, aprendizaje, encuentro y creación colectiva.

Es un espacio vincular, que da lugar al sujeto de la necesidad, del hacer, de la representación, del pensamiento, del sentimiento y del deseo en interacción permanente con el otro como “objeto, modelo, rival, o ayudante”. (21) y (22).

Grupo entendido como trama, tejido vincular, producción dramática de escenas. Constituído por múltiples inscripciones: deseantes, simbólico-imaginarias, históricas, políticas, etc. Generador de múltiples producciones. Posibilitador de múltiples interacciones y sentidos. Grupo como circulación e intercambio de procesos identificatorios, transferenciales, producciones fantasmáticas deseantes, fenómenos institucionales, discurso social, político, ideológico, mitos e ilusiones grupales. (23)

Grupo como máquina (24) de producción de sentidos a partir de la inclusión de las diferencias y la heterogeneidad: “la polifonía de la subjetividad” (25).

Grupo privilegiado en épocas de crisis como espacio de reflexión y posibilidad de recrear y recuperar redes solidarias y de sostén.

Focalizamos lo vincular, en tanto origen del conflicto y medio de su resolución. Intentamos trascender lo sintomático, no pretendiendo calmar ni apaciguar a través de la descarga sino creando las condiciones para su exploración, despliegue, experimentación y elaboración. Proponemos reconocer la energía en juego, potenciada por el intercambio grupal, generador de múltiples máquinas y flujos deseantes.

Privilegiamos la escena, como espacio de despliegue, presentificación y corporización del conflicto, donde los personajes tienen la oportunidad de aparecer con sus múltiples identidades. Ansiedades y defensas pueden ponerse en juego siendo respetadas, reconociendo su valor, su alcance y sus limitaciones. Asimismo podemos considerar la necesidad y posibilidad de replantear su vigencia, investigando las alternativas y flexibilidad posibles. Se trata de operar con -y replantear permanentemente- un diagnóstico y un pronóstico tanto en el orden estructural como situacional.

La escena enciende afectaciones, asociaciones, consonancias y resonancias en protagonistas -tanto en los yo auxiliares como en el protagonista propiamente dicho- y en el público. Además de la posibilidad de compartir (26) en el marco del encuentro, tienen las puertas abiertas para transformarse en protagonistas a través de la multiplicación dramática. Se da lugar, de esta forma, al despliegue de múltiples escenas que abordan algunos de los diversos sentidos encerrados, encapsulados, presentes, insistentes, en la escena original. Surge así la alternmativa de que el sujeto no quede capturado en la conflictiva original y sea devuelto al flujo deseante. Cada integrante del grupo como miembro de una brigada de rescate abre, y se desliza por los intersticios descubiertos a través de las escenas aportadas, producto de las particulares afectaciones que se convierten en líneas de fuga posibles.

La escena, al incluír el cuerpo, la acción y la palabra, permite aproximarnos a la cinemática y a la dinámica en juego. Posibilita incursionar en los interrogantes acerca de flujos, ritmos e intensidades. Pone en escena la conflictiva vital de cada uno. Vida en tanto despliegue, circulación, transformación de tensiones. Circulación o bloqueo de energía que no hay que descargar -ya que el cero de tensión equivale a la muerte-, sino hay que desbloquear, hacer circular. Aprender a reconocer el nivel de tensión que es motorizante para cada uno, reconociendo los propios umbrales. Tensión, en suma, que implica reconocer y sostener las diferencias. Se trata de recuperar la historia, abrirse a nuevas versiones, otros sentidos. Se busca compartir obstáculos y necesidades, y encontrar nuevas formas de satisfacerlas. Acceder entonces, a soluciones creativas que permitan salir del estereotipo, la repetición, la rigidez y aprender a utilizar con mayor flexibilidad y operatividad el abanico de defensas y los nuevos recursos que nos va ofreciendo la realidad.

Desde nuestra posición ética, renegamos de cierta violencia: la que encara los conflictos evitando su problematización e imponiendo verdades sometedoras. Adherimos, en cambio, a la violencia amorosa del partero; a la que acompaña el proceso del nacimiento; a la violencia que implica la frustración pulsional y permite el surgimiento de las producciones del inconciente, promoviendo la creatividad.

Pero si esto que acabamos de decir resume la ética implícita en la teoría de la técnica, la reflexión de Arnold van Gennep (27) que transcribimos a continuación sintetiza el espíritu de nuestro trabajo: “(…) Para los grupos, como para los individuos, vivir es un incesante disgregarse y reconstituírse, cambiar de estado y de forma, morir y renacer. Es actuar y luego detenerse, esperar y descansar para más tarde empezar de nuevo a actuar pero de otro modo.

Y siempre hay nuevos umbrales que franquear, umbrales del verano o del invierno, de la estación o del año, del mes o de la noche; umbral del nacimiento, de la adolescencia o de la madurez; umbral de la vejez; umbral de la muerte y umbral de la otra vida -para quienes creen en ella-(…).

Primavera 1991

Lic. Guillermo A. Vilaseca y Lic. Ana Maria Rothman

Notas:

(21) QUIROGA Ana P de. “El concepto de grupo y los principios organizadores de la estructura grupal en el pensamiento de Enrique Pichon Riviere”, en Enfoques y Perspectivas en Psicología Social Ediciones Cinco. Bs As 1986.

(22) FREUD, Sigmund Psicología de las masas y análisis del yo 1921.

(23) DEL CUETO, Ana y FERNANDEZ, Ana. “El dispositivo grupal” en Lo grupal 2 Ediciones Búsqueda, Bs As 1985.

(24) DELEUZE, Gilles y PARNET , Claire. Diálogos op cit. “(…) Máquina: conjunto de vecindad entre términos heterogéneos independientes (…) máquina abstracta o cuerpo sin órganos; deseo que se define por continuos de intensidad, bloques de devenir,emisiones de partículas, conjugaciones de flujos(…)”.Pag 117.

(25) GUATTARI, Felix. Las tres ecologías . Editorial Pre-Textos España 1990.

(26) Compartir = sharing. Momento del proceso de dramatización en el que los participantes expresan sus sentimientos, emociones y resonancias, registrados a lo largo de la experiencia.

(27) van GENNEP, Arnold. Ritos de paso Taurus Editorial.

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Lic. Guillermo Vilaseca

Lic. Guillermo Vilaseca

Guillermo Vilaseca es Licenciado en Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Terapeuta EMDR, Psicodramatista y Psicólogo Social.
Escribió el Libro: Por qué los hombres no entendemos a las mujeres, publicado en 2013 por Ediciones B en Argentina y en 2014 también en México.

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