Reflexiones de Mahatma Gandhi

Mahatma Gandhi

2 de octubre de 1869 – 30 de enero de 1948. Político y pensador indio.

Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.

No dejes que se muera el sol sin que hayan muerto tus rencores.

Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible.

Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.

No hay camino para la paz, la paz es el camino.

La verdad es totalmente interior. No hay que buscarla fuera de nosotros ni querer realizarla luchando con violencia con enemigos exteriores.

Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.

Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo.

No debemos perder la fe en la humanidad que es como el océano: no se ensucia porque algunas de sus gotas estén sucias.

Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia.

La vida es un estado de ánimo

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Lic. Guillermo Vilaseca

Lic. Guillermo Vilaseca

Guillermo Vilaseca es Licenciado en Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Terapeuta EMDR, Psicodramatista y Psicólogo Social. Escribió el Libro: Por qué los hombres no entendemos a las mujeres, publicado en 2013 por Ediciones B en Argentina y en 2014 también en México.

Un comentario sobre “Reflexiones de Mahatma Gandhi

  • el 5 agosto 2010 a las 12:00 PM
    Permalink

    Apreciado Guillermo. Estoy totalmente de acuerdo en que la recompensa no está en el resultado, sinó que se encuentra en el esfuerzo. Un resultado obtenido sin esfuerzo no nos llena, pero si nos ha costado conseguirlo, cuando lo tenemos nos sentimos satisfechos, alegres, llenos, contentos etc…
    Un esfuerzo total es una victoria completa. Es cierto, el esfuerzo nos lleva a la felicidad plena pues los frutos nos los podemos atribuir a nosostros y esto llena, complace…

    Otro aspecto que me ha gustado es que la vida es un todo indivisible. No podemos hacer el bien y el mal a al vez. Es incompatible. O hacemos el bien o hacemos daño a otro, pero las dos cosas es imposible. Por eso la vida es indivisible.

    También me gusta pensar que si quiero que toleren mis imperfecciones y tengan bondad conmigo, he de empezar por tolerar los defectos de los otros, y de esta manera seré correspondida. ¿No es cierto Guillermo? Si quieres cambiar el mundo no hay otra cosa que hacer que cambiarte a ti mismo. Tenemos que irradiar paz, felicidad, amor, cariño, comprensión etc… y así podremos cambiar el mundo puesto que todas nuestras cualidades son pegadizas y atraen. No hay camino para la paz. La paz es el camino. Tenemos que anteponer las máximas cualidades posibles para encontrar la paz. Y eso es todo Guillermo.

    Un fuerte abrazo,

    Ana Mª Taboada.

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