Reflexiones sobre la coterapia del Dr. Bruno Linne*

La Coterapia es un recurso muy usado en nuestro ámbito. Tanto en el ámbito institucional como en el consultorio privado.

Aunque la psicoterapia grupal no es un recurso muy usado en nuestro medio actualmente. Si lo fue en las décadas del 60 y del 70, (acompañado de gran producción teórico-técnica), proceso que fue abortado por un golpe militar que prohibió las reuniones, y muchos terapeutas grupales tuvieron que emigrar.

La coterapia es un recurso usado para un mutuo aprendizaje en terapeutas que desean hacer sus primeras experiencias con el recurso grupal. Esta sería la Coterapia en estrictu senso, una Coterapia de pares, dos terapeutas con el mismo poder de decisión. En este caso dos terapeutas mitigan su ansiedad al encontrarse con un dispositivo nuevo, y comparten un mutuo aprendizaje (y crecimiento personal).-

En el campo de la consulta privada una misma pareja de terapeutas pueden trabajar durante años con un mismo grupo, abierto (con nuevos ingresos y altas).

Otra modalidad es el terapeuta experimentado que invita a un terapeuta de menor formación a compartir la coordinación de un grupo, si también toma notas le llamamos  observador participante y si solo hace una síntesis por escrito, lo llamamos observador no participante. La observación (un terapeuta que toma notas del contenido, de la dinámica y del clima grupal) es un recurso muy usado en el aprendizaje de esta modalidad, para leerla al final de cada sesión, o al comenzar la siguiente en un grupo de aprendizaje, y se constituye en una “bitácora de a bordo”, para rever las sesiones, o para supervisar.

La Coterapia supone ciertos acuerdos básicos en el trabajo en común, es un mutuo apoyo pero también exige tiempo para trabajar la relación a fin de llegar a acuerdos para que no sean dos coordinaciones paralelas (llamamos co-coordinación cuando estamos frente a cualquier grupo y Coterapia solo cuando es un grupo terapéutico).

El ejercicio de la Coterapia o co-coordinación lleva más tiempo de reuniones pre o pos-sesión, pero es más enriquecedora, la relación entre los terapeutas no debería ser muy competitiva porque un terapeuta podría desacreditar las intervenciones o la línea del otro en el afán de lograr más prestigio frente a los consultantes.

Suponemos que el nivel de funcionamiento de los terapeutas va a estar en paralelo a las posibilidades de maduración de los miembros del grupo. Esta cuestión tendrá sus implicancias en la dinámica grupal, ya que una desavenencia sostenida va a tener sus repercusiones. El grupo va a ser un campo de resonancia de la relación entre los terapeutas (en forma similar a como lo es en una flia. la relación matrimonial).

Una duda que se nos plantea: hasta que punto los coterapeutas deben coincidir en su línea terapéutica? Trabajando con profesionales de diferentes escuelas e incluso con colegas de profesiones afines, vemos que cierto disenso si es bien tolerado, puede ampliar la gama de posibilidades conductuales, mostrar que se puede hacer un trabajo complementario y que las diferencias pueden ser enriquecedoras.

Frente a un grupo de medicación (en el que se regula la medicación psicofarmacológica de sus integrantes), por lo menos uno de los terapeutas deberá ser psiquiatra, si lo son los dos se constituye en un aprendizaje in situ de la clínica farmacológica.

En relación al género de los terapeutas, la gran mayoría de los coterapeutas son de distinto género, pero no hay estudios comparativos que demuestren que una modalidad tiene mejores resultados que la otra.

Si la relación entre los terapeutas deriva en un vinculo sexual nos plantearemos que hacer, no es conveniente mantener esta cuestión como secreto frente al grupo. También hay matrimonios que fueron coterapeutas durante años y sostuvieron la función y el rol

En forma concomitante.

Hay muchos aspectos que desconocemos en este tema, por ejemplo, para que tipo de pacientes este recurso es mas conveniente.

Como vemos la Coterapia es todavía un terreno medianamente inexplorado, esperemos que en un futuro haya mas investigaciones a fin de acrecentar nuestro conocimiento en esta rica modalidad del dispositivo grupal.

*El Dr. Bruno Gualterio Linne – MN 40788- Es Médico egresado de la UBA . 1972, Especialista en Psiquiatria, Ministerio de Salud Publica de la Nacion.1982. Recertificado por CRAMA en 1997.

– Jefe de Guardia del Dia, Hospital Alvear,(GCBA), desde 1993.(40 hs semanales), a la actualidad.-

– Coordinación de grupos de seguimiento, de medicacion, de sala de espera, de varones violentos y de pos alta, en el Hospital Alvear (desde 1985 a la actualidad).

– Ayudante 1ª. Honorario del Depto. De Salud Mental de la Unidad Alvear , de la Facultad de medicina.UBA. (desde 19997 a la actualidad)

– Ex-Presidente del Capitulo de Abordajes Grupales y Comunitarios de APSA (2007 a 2009), actualmente secretario.

– Dictado o Coordinacion de cursos semestrales sobre Experiencias y Tecnicas Grupales desde el año 1986,en colaboracion, en el Hospital Alvear (Direccion de Capacitacion, GCBA).

– Colaborador Docente de las pasantias de Concurrentes y Residentes (en SM)de medicos y psicologos ,de diferentes Hospitales del GCBA y del Gran Bs. Aires.

– Ex-miembro del Equipo de Disfunciones Sexuales de un Hospital privado (1980 a 1988).

– Trabajo premiado presentado en las Jornadas de Psicopatología y salud mental organizadas por el hospital Alvear.(2009).-

– Disertante y Coordinador de Mesas Redondas en Congresos y Jornadas.

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Lic. Guillermo Vilaseca

Lic. Guillermo Vilaseca

Guillermo Vilaseca es Licenciado en Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Terapeuta EMDR, Psicodramatista y Psicólogo Social.
Escribió el Libro: Por qué los hombres no entendemos a las mujeres, publicado en 2013 por Ediciones B en Argentina y en 2014 también en México.

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